Carta a ECDL: Un sueño colgando

19/02/10
Dani Martín, 19 de febrero de 1977, 19 años mayor que yo, pero realmente ¿Qué importa? El amor no tiene edades.
( Es broma, que más quisiera yo jajaja. )
Bueno ante todo presentarme, me llamo Lucía y soy de Palma de Mallorca. Sinceramente, no creo que esto llegue hasta uno de los componentes de El Canto Del Loco, pero sea quién sea quién lea esto, por favor, ayúdeme. Mi historia es la siguiente:
Era 23 de diciembre de 2008, y yo esperaba ansiosa a que pasara el día y a la noche siguiente tuviera en mis manos el cd de Personas, mi hermano me prometió que iría ese mismo 23 a comprármelo cuando saliera de trabajar.
Curiosamente, ese día salió antes de trabajar, llegó como dos horas antes y yo muerta de ilusión le pregunté que si era por el cd, y para mi sorpresa, me dijo que sintiéndolo mucho no iba a poder, había venido un amigo suyo de Estados Unidos a pasar dos días y le hacía mucha ilusión verle. (Me jodió muchísimo, pero parecía todo demasiado perfecto, así que algo tuvo que fallar). Cuando salió de la ducha ya arreglado para irse, recuerdo, que pasó embalado por delante de la puerta de mi habitación, y yo me quedé esperando su beso, pero justamente, ese día, justo ese día, no me lo dio, pasó rápidamente y se limitó a tirarme uno con gracia.
Se fue con su amigo y los hijos de su amigo a cenar a un parque infantil, y luego fue con mi ex cuñado a hablar a un local de un pueblo que hay a tres minutos en coche. Esa noche había muchísima humedad, no lo olvidaré. A las 2:00 de la madrugada, es decir, ya día 24 de diciembre, volvía a casa con su coche, y a 150 metros de casa, sí, a 150, en la calle de al lado, tubo un accidente enorme en una gasolinera... no perdió la conciencia en ningún momento, es más, los bomberos y médicos se extrañan de como salió vivo después de estar dos horas para sacarlo, pero dicen que solo gritaba que le dolían las manos y las piernas.
Estuvo 42 días en la UCI, 42 largos días de infierno... cogió neumonia, infección de orina, se ponía nervioso, no se controlaba, perdía la noción, no recordaba... lo tenían completamente drogado y atado... Tras 42 días debatiéndose entre vida y muerte, nos dieron una plaza a través de la Seguridad Social en un hospital de pago de Barcelona, Institut Guttmann. Allí hacen rehabilitación de todo tipo, nos hablaron muy bien de él, tiene las tecnologías más modernas de Europa. Pero claro, suponía verlo un fin de semana por mes con suerte, ya que los barcos no salen gratis. Íbamos en butaca el sábado por la noche para llegar el domingo por la mañana, y poder pasar medio domingo con él. Dormíamos en el suelo o en la butaca, la noche era eterna, y cuando había marea alta era infernal... pasábamos frío, porque en pleno invierno ponían el aire para que no nos mareáramos, era eterno. Al bajar del barco, íbamos andando a coger el metro en el Paral·lel, y allí hasta la última parada. Cuándo llegábamos al final, bajábamos del metro a por el autobús, y del autobús ya íbamos andando unos veinte minutos hasta llegar a la clínica y luego, teníamos que volver, así que en total, pasábamos unas diez horas al mes y con suerte a su lado. El gasto era brutal, y eso que no teníamos que pagar la clínica, pero si todas sus necesidades y tal.
A la semana de estar ingresado, se enteró de su enfermedad, se enteró de lo que tenía y realmente, yo no esperaba esa reacción...se enteró de que era teraplégico, de que su aliada a partir de ese momento, sería una silla de ruedas, y de que sus manos, tampoco le serían de gran utilidad. ¿Y saben su reacción? Su sonrisa, eso que no ha perdido nunca, pero nunca, eso que me llena de vida, que me empuja y eso que me hace seguir aquí, viva y con ganas de lucha. A los cuatro meses, volvió a la isla, ya que su lesión no avanzaba según los especialistas, pero según su hermana, él antes no podía levantar el brazo ni para tocarse la cabeza, ¿y ahora? ahora pasa el brazo por encima de la cabeza y se toca la otra oreja, ahora hasta hace el caballito con la silla de ruedas, que se reirán sí, pero eso es lo básico que tienen que aprender, y tardó seis meses en hacerlo, sí, seis, pero lo hace.
Bueno, cuento toda esta historia, porque quería agradecer de todo corazón, desde lo más profundo de mi ser, a Dani, a David y a Chema, esas canciones... esas canciones que para mí son más que canciones... me han acompañado, en viajes de diez u doce horas, me han acompañado en mi cama mientras mi hermano estaba viviendo gracias a máquinas, me han acompañado el día más feliz de mi vida, que desenchufaron a mi hermano de las máquinas, me han acompañado las peores navidades, los dos últimos fin de año y año nuevo, él día que volvió a su habitación, el día que le vi en esa cama de la uci, con esa cara de ángel, me han acompañado en la lucha, en mi nueva vida, y en la anterior, y en cada lágrima, en cada segundo que he necesitado desahogarme, distraerme, sonreír... y me han enseñado.
Gracias por escribir en su momento él: Quité cobarde, por "yo quiero, puedo hacerlo"
y confiar, y salir de mí escondite así sin más"...."
Esa canción ha hecho en mí un hueco enorme, me ha enseñado lo inimaginable, y me ha hecho sonreír y llorar... esa canción me llegó. Darles también las gracias, por querer compartir con los demás, las vivencias en Radio La Colifata, rodeados de gente que muchos los ven discapacitados por así decirlo, pero en realidad, son más capacitados que nosotros, porque solo ellos saben lo que han vivido y son los que nos enseñan. Y por querer compartir también las canciones de vuestra juventud, con la que habéis crecido, las que habéis compartido con los vuestros, gracias por enseñármelas, porque muchos, vamos creciendo con las vuestras, las compartimos con los nuestros y con las que habéis crecido, muchos también creceremos con ellas, porque no hay día que pase que no le cante la de Los Ronaldos a mi hermano, porque pienso, que si no lo hago hoy, a lo mejor mañana no podré. Gracias. Gracias por enseñarnos el verdadero significado de Personas, por la Foto en Blanco Y Negro, El Ya Nada Volverá a Ser Como Antes, el Puede Ser, por Chiquitita, Zapatillas... gracias por esas voces con las que me pierdo, esas miradas con las que me muero por poder ver alguna vez aunque sea de lejos, pero poder verlas y que no estén impresas en un papel o en un ordenador, por esas canciones que mataría por poder escucharlas en vivo... sueño que queda ahí, colgando, y que prometo cumplir, aunque mi madre me riña porque soy demasiado pequeña para anteriores, aunque mi hermano lleve al concierto de Zapatillas a su novia y mi hermana no me quisiera llevar al de Personas, pero iré, aunque sea sola...
Decir por último, que lamento desde lo más a dentro la muerte de Miriam, poco después de lo de mi hermano... para esto, no hay consuelos, no hay consejos, no hay un lo siento que quite lo que uno está pasando, solo queda escuchar, dar el gracias y ver que lo máximo que pueden hacer por tí es dedicarte una de sus mejores sonrisas, y eso, tiene que empujar para adelante. Yo, me sentí un poco identificada, porque estuve a punto de perderlo, y no lo perdí, pero si perdí al que tenía antes. Al único que he conocido que era capaz de combinar en dos simples pasos, tantísima elegancia y dulzura... solo él. Y ahora, cuando lo pienso, hay veces que tengo que cerrar los ojos y apretar fuerte, para acordarme del de antes.
Y a Dani... gracias por transmitirme esa seguridad en tu voz, por calmarme cuando algo va mal y a los tres... Gracias por todo lo que habéis hecho por mi sin ni si quiera conocerme... gracias,
porque hoy, a mí, al despertar, la vida me regala otro color.