Un grupo. Tres personas. Ayudantes. Coros. Todo esto y mucho más para poder sonar como suenan. Siento que cada vez que los escucho, me sube la moral. Esa moral sube, porque me identifico con ellos, sus canciones, sus letras, su música son unas experiencias vividas por ellos y de las cuales yo empiezo a vivir. Siento que cuando escucho cualquier canción, saca mi lado más profundo. Cuando suena una canción en cualquier lado, siento que al escuchar la música mi corazón va mas rápido, entonces empieza la letra y empiezo a cantar. Sus canciones me hacen salir y triunfar en mi acomplejada mente. Siento alegría, satisfacción, siento plenitud. Sus canciones me atrapan, me recuerdan, me acompañan... Son canciones que por nada dejaba de escuchar.